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Cada hombre tiene dos posibilidades para resolver en una sociedad enferma. La primera es la más fácil. Y ahí actuaban los grupos armados. Matar, destruir, o sea, romper todo para hacer todo de nuevo. Exterminar. Esa es la posibilidad más fácil. La segunda posibilidad es la más difícil y es la de descubrir lo que somos en nuestro interior. Averiguar sobre nuestras miserias morales, sobre nuestras limitaciones, saber que somos nada más que seres llenos de miedos y fantasías. La verdadera valentía es la segunda. Primero, ejecutar la revolución interior y luego la exterior. Pero el fenómeno es invariable. Cuando la revolución interior es profunda y verdadera no hay tiempo para nada más.

martes, 24 de abril de 2012

Ideas y Talones


Un pedazo de nylon que lo abrigue, que abrigue tanto calor azul.
La tarde que se vuelve gris y me aburre, me cansa, me rompe las pelotas.
Un alud, necesito un alud, un torbellino. Una tormenta que arranque mis sesos, que perturbe todo mi ser. Desde el talón hasta las ideas, de las ideas hasta el talón.
Porque no tengo más que eso, ideas y talones.
De vez en cuando, algún sentimiento aflora, pero rara vez. Porque rara vez esta vida tiene sentido. Porque rara vez caigo en la cuenta de lo que he perdido. Porque la memoria es selectiva, me protege más que mi madre.
Si recordara continuamente yo, los errores que he cometido, pues ya me habría suicidado.
Rara vez me suicido, pero cuando lo hago, lo hago enserio, nunca a medias. No vaya a ser cosa, que el tiro salga para cualquier lado y en vez de matarme me deje moribundo, o que ese tiro me de en el bobo y en vez de apagarlo lo encienda. Es lo más probable, lo más razonable, porque ya está apagado, el botón tiene que ser el mismo, y si está apagado un tiro lo encendería. Dios no lo permita, por el amor de Dios.
No tengo más que ideas y talones. Talones para caminar, ideas para saber hacia dónde caminar.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Tartamudeando consignas que nadie quiso escuchar



La luna alumbrando sutilmente la escenografía
de los que aún se le atreven a las noches por acá
el frío perforando sueños que escalofrían
de quienes ya no se atrevieron más.

Preguntas con aroma a alcornoque que supo cubrir
el olimpo del tinto, la yugular que perforé
Vueltas de la vida que me arrimaron hacia aquí
y muchas primaveras que hace tiempo olvidé.

Calles de tierra, basura, algún obrero del cartón
la alfombra roja que nos da la malvenida
la noche ya no es nuestra, y el tiempo contraríandonos
mejor distraerse que huelen la adrenalina.



El pasivo nos sobrepasó en esos años dorados
la cuenta vino cargada y ahora hay que garpar
no sirven lamentos, ni recuerdos, ni retratos
correr no es opción, el plomo no entiende de azar.

El sol avispando carnavales de gurises enfermos
El firmamento se abre y recibe inocentes
Ahora no como, y casi ni duermo
El doctor dice que ya no soy gente.

Irrecuperable, sin vuelta atrás
hacia adelante un abismo de sal.




jueves, 2 de junio de 2011



Encandeciendo

Anoche te vi en otro barrio, brillabas como la última vez
Acometías mediante un juego sanguinario
Con el talabarte sujetando el sable
Y el sable sujetándote.

Con ímpetu y frivolidad hacia el horizonte
(Veleidosa la inquietud de tu parálisis)
Con acento argentino fuiste poniendo tope
Y te fue agotando tanta relatividad.

Anoche te crucé en las vías de lo onírico
Caminando bajo las mismas lunas suburbanas
Fue cuando empezaste al trotecito
Para que no te estamparan las ganas.




Con acrobacias en tu vida que suben y bajan
Con el fueye subterráneo que imaginé
De a poco se notó tu extraviada calma
Y fue cuando empezaste a correr.

Se había descarriado el nexo por escasez de cordura
Pero diste una vuelta, con sensatez, tomaste aire
Volviste siguiendo el carril pero el andén me había absorvido
“¡Acá me muero!” grité y acá permanezco.

La francmasonería que se llevó tu pureza
Cuando una noche probaste el placer
No me resulta una rareza
Más bien un parentezco que intento esconder.

Pues a mi también me chorearon la inocencia
He perdido todo recato posible por simple arriendo
Aunque me atracaron en otra esquina, más oscura y tenebrosa
Sólo en ese “otro barrio” seguimos encandeciendo.

martes, 24 de mayo de 2011



Una Sola Cosa


Olvidó cómo se hablaba, pero no cómo se reía
Olvidó cómo se escribía, y recordó cómo se lloraba.

Creyó morir y se durmió un rato
A mi entender, un rato bastante largo.

Despertó entre tordos y enfermos
Entendió que era uno de ellos.

Se sorprendió al verse tan a pique
Y pensó que le estaban dando dique.

Entre todo esto, yo corría las calles porteñas
Entre desesperación, miedo, ilusiones
No me importaba nada, debo confesar
Que por primera vez puse foco en una sola cosa.




“Una sola cosa” que resultaba inmensa
Que incluía muchas otras cosas
Los recuerdos, es lo que más recuerdo
Pero también estafas, prédicas y lamentos.

Y si le debo mucho más que la vida
¿cómo hago para saldar?
Y si mi amor se alimenta de espinas
¿cómo crees que nos irá?.

Si la vida dio revancha y me juego todo en esta mano
¿cómo pretendes que no me tiemble la voz?
Si el encuentro ya no es cotidiano
¿me ves con energías de discusión?.

Se que estás...viva, fuerte, impecable
Pero yo estoy algo exánime, despeinado, y frío
Este soldado ya no sirve para otra guerra
Porque nunca, jamás ha huido.

miércoles, 18 de mayo de 2011

A SANGRE FRÍA


Me olvidé de todo, así como de repente
Entre balazos a sangre fría
No supe contestarle a mi jodida suerte
Y me serví una copa de lo único que había.

Apretando los dientes, y fumando sin cesar
(El humo, símbolo de que había vida)
Encontré a mi esencia y me dejé llevar
Me serví una copa de lo que más había.

Otra vez me quedé en un momento
Otra vez no encendí el calefón
Una vez más, me acuesto mareado
Y en agonía mi corazón.

Me olvidé de vos, así como de repente
Entre sonrisas algo escondidas
No supe contestarle a mi jodida suerte
Y me serví una copa de lo único que había.

Con fuego en la sien, poco que perder
Salgo de caño por calles oscuras
Cruzo el ayer, entro en un bar
La noche parece ser, particular.

Me acordé de todo, nunca de repente
Entre balazos a sangre fría
(Truman Capote y mi jodida suerte)
Me serví una, dos, o diez copas de lo único que había.

La noche definitivamente resulta particular
Doblo en 11 y Belgrano,
me voy torciendo las manos
Disparo a matar...

domingo, 16 de enero de 2011

Volver
Yo adivino el parpadeo
de las luces que a lo lejos
van marcando mi retorno.
Son las mismas que alumbraron
con sus pálidos reflejos
hondas horas de dolor.
Y aunque no quise el regreso
siempre se vuelve al primer amor
la quieta calle donde el eco dijo:
"tuya es su vida, tuyo es su querer",
bajo el burlón mirar de las estrellas
que con indiferencia hoy me ven volver.
Volver,
con la frente marchita,
las nieves del tiempo
platearon mi sien.
Sentir,
que es un soplo la vida,
que veinte años no es nada,
que febril la mirada
errante en las sombras
te busca y te nombra.
Vivir,
con el alma aferrada
a un dulce recuerdo
que lloro otra vez.
Tengo miedo del encuentro
con el pasado que vuelve
a enfrentarse con mi vida.
Tengo miedo de las noches
que pobladas de recuerdos
encadenan mi soñar.
Pero el viajero que huye
tarde o temprano detiene su andar.
Y aunque el olvido que todo destruye
haya matado mi vieja ilusión
guarda escondida una esperanza humilde
que es toda la fortuna de mi corazón.
Alfredo Le Pera

domingo, 28 de febrero de 2010

CERRADO POR DERRIBO
CERRADO POR DERRIBO
CERRADO POR DERRIBO
CERRADO POR DERRIBO
CERRADO POR DERRIBO
CERRADO POR DERRIBO
CERRADO POR DERRIBO
CERRADO POR DERRIBO
CERRADO POR DERRIBO