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Cada hombre tiene dos posibilidades para resolver en una sociedad enferma. La primera es la más fácil. Y ahí actuaban los grupos armados. Matar, destruir, o sea, romper todo para hacer todo de nuevo. Exterminar. Esa es la posibilidad más fácil. La segunda posibilidad es la más difícil y es la de descubrir lo que somos en nuestro interior. Averiguar sobre nuestras miserias morales, sobre nuestras limitaciones, saber que somos nada más que seres llenos de miedos y fantasías. La verdadera valentía es la segunda. Primero, ejecutar la revolución interior y luego la exterior. Pero el fenómeno es invariable. Cuando la revolución interior es profunda y verdadera no hay tiempo para nada más.

viernes, 19 de junio de 2009


ESA ESCENA EN EL BAÑO

Esa escena en el baño

la fastidió de mas
abrió la cortina, cazó la toalla
y escupió un "estoy mal".

Se acurrucó junto a la puerta,
se agarró la cabeza
y se puso a llorar
él, no menos enroscado que ella,
sintió de pronto una profunda querella
y pensó en terminar.

Por mas tonta que sea una discusión
siempre pone en riesgo el andar de la relación.

No era él con ese blanco disfraz
que le sentaba tan bien
solo era una sombra locuaz
que reía bruscamente del ayer.

Ruin vestido, gris sentido
de esa mandrágora azul
se acercó su alma con un chillido
olorcito a tango que atrajo la luz.

Era un inverosímil berretín de poeta
traducido en un tonto soñador
alguien que escribe para no dar vueltas
entre dos ideas: pureza y perversión.

Bisexual como las eneas
que crecen en praderas muertas
no deciden la forma ni el lugar donde crecer
solo obedecen a la naturaleza.

A horas del encierro, a gramos de la sobredosis
no entendió el vuelo, y ahora tiene que pagar
se sintió acalorado y en su metamorfosis
vio volar a Satanás.

Volando a caballo del viento como describió ese escritor
con la luna detrás, (son como hermanos),
iluminando su camino de algodón
la estrella luna y el diablo.




Sacudiendo la cabeza con escepticismo

agarró el pañuelo y se tapó la boca
lo empapó en un charco de consuelo
y aspiró en un solitario carioca.

Su elocuencia lo marcaba
su risa enamoraba
pero nadie decide por el alma
un día se cansa de vender carcajadas.

Sus risas ahora eran remotas
las buscaba, las corría y no las encontraba
demasiado lejos para tirar una soga
yacían en lo alto de una escarpada montaña.

Esas risas que alguna vez
habían sido erigidas para un tal vez.

Esa escena en el baño
le salió demasiada cara
oveja que escapa del rebaño
en algún viaje será esquilada.

La muerte se tiño de rubio
y salió en busca de ser
quien le de mecha a ese turbio
conífero de miel.

Le dio nomás y se consumió su vida
así de fácil se le hizo el trabajo
esperó en el sofá, tranquila
que el cono haga lo pensado.

No lo hizo, fracasó
el muñeco a un paso de su muerte
salió, lo besó, y choreó
y la parca intentó detenerlo
pero el color azul determinó su encierro
y ella re manija se quedó.

Volvió al sofá, se relajó
se vistió de azul y tomó el bufoso
de pronto gatilló
solo restaba cavar el pozo.

6 comentarios:

  1. Brillante por la crudeza.
    Con respecto a los espejos, podría ser... Dicen "somos lo que hacemos, para cambiar lo que somos".

    Un saludo

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  2. "oveja que escapa del rebaño
    en algún viaje será esquilada"
    me la quedé repitiendo bajito, nunca la escuché, está muy buena,
    te felicito, sos todo un poeta, me haces perderme en lo que escribis.

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  3. "Sus risas ahora eran remotas
    las buscaba, las corría y no las encontraba
    demasiado lejos para tirar una soga
    yacían en lo alto de una escarpada montaña."
    Escribís estupendamente bien, y esa frase que remarqué me hace acordar muchísimo a lo que en algún momento sentí.
    Un aplauso para vos, realmente sos genial.

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  4. Me encanta como escribis (:
    Muy bueno tu blog!
    Besos

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  5. Digamos que los ojos me recuerdan a alguien muy especial, hehe. Gracias por leerme! Me soreprende que te guste como escribo de verdad. Gracias!

    Saludos!

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